Renovación Popular podría quedar fuera de las Elecciones 2026 tras fallo de la ONPE
- owenvalencia20
- 17 sept 2025
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Renovación Popular podría quedar fuera de las Elecciones 2026, según la resolución de la Oficina Nacional de Procesos Electorales (ONPE) que fija el método para la elección de candidatos. En un giro que redefine la metodología interna de la agrupación, la ONPE determinó que Renovación Popular debe seleccionar a sus candidaturas para las elecciones generales de 2026 mediante un voto universal, libre, voluntario, igual, directo y secreto de los afiliados, en lugar del mecanismo propuesto de delegados. La autoridad electoral declaró improcedente la solicitud de modificación de estatuto presentada el 15 de agosto de 2025 y, para subsanar la tensión entre lo que establece el estatuto y la modalidad elegida, encuadró la elección primaria en la modalidad “b)”, dado que ya vencieron los plazos para cambiar la normativa interna y para presentar la lista de electores no afiliados (1 de septiembre).
El análisis de José Tello, experto electoral consultado por Renovación Popular, apunta a un criterio que podría ser decisivo en la interpretación de la norma: el principio de pro homine. “La ONPE aplicó el principio de pro homine, es decir, la interpretación más favorable al derecho de las personas”, afirma Tello. Añade que “era terrorismo electoral intentar dejar fuera a un partido político por un tecnicismo de este tipo”, en referencia a la posibilidad de descalificar al partido por un fallo técnico.
Por su parte, Fernando Tuesta, también reconocido en el ámbito electoral y presente en la conversación a través de su cuenta en X, ha explicado la diferencia entre las dos modalidades en disputa: la elección por delegados y las primarias abiertas o cerradas. Tuesta concreta que la modalidad elegida por la ONPE corresponde a primarias cerradas, en las que participan todos los afiliados de la organización, que superan los 50 mil militantes. No obstante, alerta: “Si no acude al menos el 10% de los afiliados (alrededor de 5 mil), Renovación Popular quedaría fuera del proceso electoral”.
El proceso, además, parece dirimirse entre instancias administrativas y judiciales. Según el cronograma conocido, la vía administrativa podría agotarse y, en caso de resultados adversos para el partido, podría abrirse la puerta a una eventual apelación ante el Jurado Nacional de Elecciones (JNE), que tendría la última palabra. En este marco, la ONPE mantiene la dinámica de control sobre los procedimientos de primarias y la validez de las candidaturas, lo que implica una presión adicional para la organización política.
La decisión de la ONPE no solo redefine el calendario, sino también la estrategia interna de Renovación Popular. Si el partido se aferra a un marco estatutario que no se ajusta a la modalidad de primarias cerradas, podría verse situado ante una eventual descalificación o, en el mejor de los casos, ante un ajuste institucional que permita la participación de sus afiliados en condiciones claras y transparentes. En el sector político, la lectura de estas resoluciones se vincula con la estabilidad de las alianzas, la percepción del electorado y la credibilidad de los procesos democráticos internos.

Entre los analistas, hay consenso en que la claridad del procedimiento es crucial para la legitimidad de las candidaturas. Mientras se dirime el conflicto, los actores observan de cerca el desenlace: la ONPE podría confirmar su interpretación, abrir una segunda instancia de revisión o, en última instancia, remitir el caso al JNE para una resolución definitiva. En cualquier escenario, lo que está en juego no es solamente la participación de Renovación Popular en las elecciones de 2026, sino el precedente que deja la interpretación de los estatutos frente a la normativa electoral vigente.




