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Conflicto interno en Salvemos al Perú por alianza con Ahora Nación de López-Chau: ¿quién controla realmente el partido?

  • owenvalencia20
  • 5 ago 2025
  • 2 Min. de lectura

La tensión ha salido a la luz en las filas de Salvemos al Perú, una de las organizaciones políticas que aspira a participar en los comicios generales de 2026. La disputa interna entre sus dirigentes principales genera incertidumbre y plantea dudas respecto a la legalidad de los actos orgánicos que respaldan su actual línea política, en especial por la supuesta alianza con Ahora Nación, liderada por Alfonso López-Chau. La confrontación refleja una fragmentación interna que podría tener repercusiones sustantivas en el proceso electoral y en la legitimidad del partido ante las autoridades electorales.


Todo comenzó cuando Guillermo Antenor Suárez Flores, quien se autonombró presidente del partido, entregó el 2 de agosto una carta al Jurado Nacional de Elecciones (JNE), en la que afirmó que Salvemos al Perú no participaría en alianzas electorales, argumentando que esa decisión fue tomada en una Asamblea General Extraordinaria que le otorgó facultades para impugnar acuerdos contrarios a esa línea. En su comunicado, Suárez Flores dejó en claro que su postura era la oficial: la agrupación no apoyaría la alianza con Ahora Nación.


Sin embargo, apenas dos días después, el secretario general del mismo partido, César Gamboa Cerna, emitió un comunicado distinto que contradice la versión del presidente autoasumido. Gamboa certificó que la organización sí había aprobado la alianza con Ahora Nación, e incluso denunció intentos de suplantación y usurpación de funciones dentro del partido. Según declaró, solo él cuenta con la autoridad constitucional para convocar asambleas y decisiones internas relevantes. Además, adelantó que presentará denuncias ante el JNE y el Ministerio Público contra Suárez Flores por presunta usurpación de funciones y falsedad ideológica.


Este enfrentamiento ha puesto en duda la estabilidad del partido y, en consecuencia, la validez de los actos que ambos dirigentes aseguran haber realizado ante las autoridades electorales. La disputa se encuentra en una etapa crítica, y la autoridad del JNE deberá pronunciarse en los próximos días sobre la legitimidad de las acciones presentadas por ambas partes. La definición será determinante para determinar si Salvemos al Perú podrá seguir adelante en el proceso electoral con su eventual candidatura y alianza.

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La pugna interna no solo refleja un problema de liderazgo sino también una problemática sobre la legalidad de los procedimientos internos y los órganos autorizados para tomar decisiones en esta organización política. La oposición y los analistas políticos advierten que estas disputas, si no son resueltas, podrían afectar la imagen del partido y su credibilidad ante el electorado y los órganos electorales, poniendo en riesgo su participación en los comicios de 2026.


De aquí en adelante, la atención estará focalizada en la resolución del conflicto por parte del JNE y en cómo ambas facciones logren presentar sus argumentos y pruebas. Mientras tanto, la tensión interna continúa, alimentando las dudas sobre la estabilidad y futuro de Salvemos al Perú en este proceso electoral que apenas inicia.

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